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  • Lo mejor de París Fashion Week

    Decimos adios a París Fashion Week, pero los mejores y más alucinantes momentos de moda y belleza, perdurarán. Aquí nuestra selección:

    Austeridad, severidad, intensidad. Los pintores holandeses y, en concreto, La joven de la perla de Vermeer pueden haber sido las grandes influencias al imaginar el próximo otoño/invierno de Valentino, pero temporada a temporada sus diseñadores han conseguido crear una estética romántica tan, tan fuerte que es imposible ver desfilar a las modelos con sus diseños y no pensar en Caperucitas modernas o, en este caso, en Rapunzeles contemporáneas. Maria Grazia explicaba en el backstage que en esta colección la cara era es algo muy importante porque cada look era un intento de capturar a la mujer que lo lleva en un momento privado.


    Around the World, Around the World. Que el mundo de la moda orbita alrededor de Chanel, como los planetas giran alrededor del Sol, es algo que la marca que comanda Karl Lagerfeld se ha ganado a pulso a base de historia, hitos (y mitos), y colección a colección. ¿Era ese faraónico globo terraqueo sobre el que se articuló el desfile de otoño/invierno de Chanel una metáfora de la globalización de la moda? ¿Una metáfora de la grandeza omnipresente de Chanel? ¿Un guiño apocalíptico en plan Melancolía? Probablemente, nada de lo anterior y solo lo que el Káiser quiera en el momento de explicarlo. A los pies del gigantesco globo, ya dijo que no era una colección down to earth [con los pies en la tierra], sino todo lo contrario, up to earth.

    El grunge y el nihilismo, según Hedi Slimane. En cada abecedario de moda, la G debería reservarse para siempre para grunge  –¡lo sentimos, glamour!–. Cada temporada demuestra que es un movimiento con un influjo inagotable y ahí está la colección de Dries Van Noten de esta primavera/verano que ha tomado el relevo a la de Philip Lim, que a su vez sucedió a… El grunge, como formulábamos, ni se crea ni se destruye. Simplemente se transforma. En el caso de Hedi Slimane, es la estética que gobierna todas sus expresiones artísticas –sus diseños, sus fotografías, su propio look– y a ella ha consagrado su propuesta de otoño/invierno 2013/14 en Saint Laurent. Él ha ido un paso más allá que otros diseñadores y ha dibujado únicamente el armario de Courtney Love. Y eso es algo a tener muy en cuenta: Love debería ser considerada mucho más a menudo un icono y una inspiración.

    ¿Quién puede hacer gótico a Bambi? Si el contexto fuera pictórico, el elegido sería Víctor Castillo. Pero sobre una pasarela, el único capaz de conseguirlo es Riccardo Tisci. La oscuridad chic es el rasgo más reconocible del trabajo de Tisci, y cada temporada que presenta es una vuelta de tuerca sobre este parámetro. Aún así, él ha definido su colección de otoño/invierno como la más divertida que ha hecho hasta ahora y también –en una definición mucho más épica–, “ese momento en el que la fuerza gitana se une con el romanticismo victoriano”. Divertida, victoriana o gitana, lo cierto es que su propuesta otoñal es un paso más en busca de la belleza pura, que es lo que Tisci siempre dice ansiar capturar. También es el origen de un nuevo hit: la sudadera de Bambi. Riccardo Tisci es uno de los grandes responsables de haber convertido esta prenda en uno de los mayores objetos de deseo fashionista.

    Un acto poético. A más de uno se le cortó durante unos segundos la respiración al ver el peinado neón que lucieron las modelos durante el desfile de Givenchy. Luigi Murenu se explica: “Ricardo Tisci me llamó la semana pasada y me dijo que había estado pensando en cómo quería que las modelos llevaran el pelo”, así que a principios de la semana pasada desembarcó en París y fue directo al estudio del diseñador. Allí, Tisci le puso varias canciones de Antony & The Johnsons -las mismas que luego interpretaría el delicado Antony Hegarty en directo durante el desfile-. “Entonces empezamos a buscar la inspiración en los retratos victorianos que tanto adora Ricardo”, dijo Morenu. “Hicimos un gran trabajo de investigación juntos, hasta que al fin dimos con la clave:cabezas llenas de rosas”.


    Haider Ackermann & The Spiders From Mars.  Si en primavera se zambullía en lo oriental e hilvanaba kimonos metalizados con puntadas de Costura, en otoño dibuja un paisaje apocalíptico y desierto que surcan mujeres que son heroínas supervivientes de algún horror pasado que ya es difícil de atisbar. Las heroínas del invierno de Ackermann visten, como siempre, con la fortaleza de un hombre y el sex appeal inherente a su condición femenina. Llevan pantalones, calzado casi de combate, abrigos de piel y chaquetas cruzadas sobre su orgulloso pecho. Peinan su cabello en coletas altas que se tiñeron de un rubio casi blanco hace tiempo que delatan sus raíces negras. No son punks, son supervivientes.

    El ojo que todo lo ve. El Ojo de la Providencia es el símbolo que representa la luz y que está relacionado con la historia de Horus, uno de los capítulos más fascinantes de la mitología egipcia. Y desde esta temporada en Paris Fashion Week, el nuevo hit made in Kenzo. Carol Lim yHumberto Leon realmente parecen tener un ojo que todo lo ve en términos de cool, deseo y tendencias. Los creadores de Opening Ceremony –el templo eregido a estas tres deidades– se revelaron la temporada anterior como alquimistas al encontrar el equivalente del oro en forma de sudadera con un tigre bordado. Podría haberse pensado que ese diseño era una de esas casualidades fortuitas y caprichosas que se dan en moda.