20 años sin Audrey Hepburn


Hoy se cumplen 20 años sin ella, sin este icono que puso de moda el pelo corto,
las bailarinas, los mocasines, la delgadez, los pantalones piratas, los jerséis masculinos, las gafas grandes y el estilo austero y elegante.

Calzados Diez le dedica a esta gran actriz e icono para muchas personas este post de hoy, pues sin proponérselo, ha conseguido que 20 años después de su muerte siga siendo un referente.

Audrey protagonizó algunas de las cintas más memorables de los 50´s y los 60´s, pero si hay una que permanecerá para siempre en el imaginario colectivo ésa es Desayuno con diamantes. Pese a que Truman Capote, autor del libro en el que se basa la película, no estaba de acuerdo con la elección de la actriz para interpretar a Holly Golightly –él creía que Marilyn Monroe, voluptuosa, sexy e íntima amiga suya, encajaba mejor en el papel–, lo cierto es que Blake Edwarsd no pudo tener mejor intuición para elegir a la protagonista. Hepburn sofisticó al personaje, al tiempo que lo dotó de una profunda tristeza.

La imagen de Holly comiendo un croissant frente al escaparate de Tyffany´s con un vestido negro, collar de perlas y gafas de sol; la escena en la que canta Moon River acompañándose de una guitarra en la ventana o aquella en la que busca desesperadamente junto a George Peppard a Gato bajo la lluvia pertenecen ya a las referencias visuales del siglo XX.

Vacaciones en Roma fue su primer gran papel protagonista y la película que la catapultó a la fama. La productora quería que Gregory Peck –su compañero de reparto y ya por entonces una estrella consolidada en Hollywood–, encabezara los créditos en solitario, a lo que él se negó argumentando que Hepburn cumplía todos los requisitos para convertirse en una gran estrella. Una intuición que no pudo ser más acertada.

Con Mel Ferrer, el que fue su marido, en unas románticas imágenes tomadas en la campiña francesa a principios de 1956.

El primer gran amor de Audrey fue, el también actor, Mel Ferrer. La pareja se casó el 25 de septiembre de 1954 en Burgenstock, cerca del lago de Lucerna. La madre de la novia, la baronesa Ella Van Heemstra, se encargó de todos los preparativos, tal y como mandaba la tradición de la época. El vestido de novia –un diseño corto, con falda de vuelo cortada a la cintura y mangas abullonadas– era, claro, de Givenchy.

El diseñador y la actriz se conocieron en el rodaje de Sabrina. A Givenchy le ofrecieron diseñar el vestuario de ‘Miss Hepburn’ y él dio por hecho que se referían a Katherine Hepburn. Cuando descubrió que se trataba de una actriz poco conocida, el modisto rehusó la colaboración, pero tras conocer a Audrey cambió rápidamente de idea. Fue el comienzo de una amistad que duraría siempre.

 

En la imagen, Hepburn en un descanso del rodaje de la película con un dos piezas de Givenchy.

SU ESTILO

El negro era el color de Audrey. Fue el de su maravilloso vestido de Givenchy de Desayuno con Diamantes, y fue el elegido por la actriz para posar en muchas de las fotografías de la época. Un negro clásico, natural, elegante y casi irreal que en su menuda figura no resultaba severo ni minimal, ni tan siquiera dramático. En Audrey el negro era una prolongación de su propia feminidad: discreta e inmensa.

“Creo en el color rosa. Creo que la risa es el mejor quemador de calorías. Creo en besar, besar un montón. Creo en ser fuerte cuando todo parece ir mal. Creo que las chicas felices son las más guapas. Creo que mañana será otro día y creo en los milagros.” Puede que esta declaración de intenciones encerrara el secreto de su infinita belleza.

Y aquí nos despedimos por hoy, esperamos que os haya gustado.

GD

 

 

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